Dos accidentes provocados por conductores ebrios en la misma vía y fin de semana
La Guardia Civil de Tráfico de Granada ha detenido a dos conductores, un hombre de 43 años y una mujer de 28, como presuntos autores de un delito contra la seguridad vial por conducir sus vehículos bajo la influencia de bebidas alcohólicas y provocar sendos accidentes con un herido leve.
El primer accidente se produjo a las 1.15 horas del pasado día 15, en la carretera que une Armilla con Alhama, en el término municipal de Churriana de la Vega, donde la conductora de un turismo Seat Ibiza se saltó un semáforo en rojo e impactó contra un vehículo todo terreno.
Al realizar la prueba de impregnación alcohólica, ésta dio un resultado de 0,93 mililitros de alcohol por litro de aire expirado, cuando el límite legal está establecido en 0,25, por lo que fue detenida y más tarde puesta en libertad.
El segundo accidente ocurrió este domingo a las 9.35 horas en esa misma carretera, pero en esta ocasión a la altura del kilómetro 1.300. El conductor de un turismo Audi A4 impactó contra una motocicleta cuyo conductor resultó herido leve.
La Guardia Civil comprobó que el conductor del turismo daba una tasa de alcohol de 1,13 mililitros de alcohol por litro de aire expirado y fue detenido, aunque quedó en libertad tras prestar declaración ante los agentes de la Guardia Civil de Tráfico.
Conductor temerario de bicicleta
La Policía Local del municipio granadino de Motril ha detenido, por su parte, a un hombre por conducir de manera temeraria una bicicleta robada. Su arresto se produjo el pasado viernes, después de que los agentes dieran el alto a un joven que no había respetado el ceda al paso de una céntrica rotonda de la ciudad mientras conducía una bicicleta de montaña.
El ciclista no hizo caso a las indicaciones del policía e intentó huir a gran velocidad poniendo en grave peligro a los viandantes y demás vehículos, puesto que los sorteaba con peligrosas maniobras en zigzag. Tras tomar un giro en dirección prohibida, el ciclista obligó a frenar bruscamente a un vehículo para evitar el choque, momento en el que el hombre cayó de la bicicleta y pudo ser interceptado por un agente.
Cuando los policías, una vez detenido, le preguntaron por qué se había comportado de esa manera, el ciclista alegó que “llegaba tarde al trabajo”. Minutos más tarde, unos ciclistas que pasaron por el lugar afirmaron que la bicicleta que manejaba pertenece a un amigo de ellos, momento en el cual, el joven interceptado intentó huir de nuevo haciendo caso omiso del alto de la Policía, quien volvió a capturarlo.
El supuesto propietario de la bicicleta acudió en este momento a las inmediaciones del lugar de los hechos y certificó que “sin lugar a dudas” esa era su bicicleta, cuyo robo ya había denunciado, lo que provocó la detención definitiva del joven.
fuente: elmundo.es




