Reclamación contra abogado. Mala praxis o negligencia

Reclamación contra abogado. Mala praxis o negligencia

Si UD. está leyendo estas líneas, seguramente, estará meditando presentar una reclamación contra abogado. Mala praxis o negligencia. De entrada nos ponemos a su disposición para intercambiar impresiones al respecto. Contacte con nosotros en el teléfono que ve a continuación, y resolveremos sus inquietudes.

teléfono de urgencias.

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Las reclamaciones por mala praxis del abogado han experimentado un extraordinario incremento: el aumento del número de colegiados, la cada vez mayor complejidad y especialidad de las materias jurídicas, el desconocimiento de las normas deontológicas y profesionales, unidos al auge de la búsqueda del responsable civil cada vez que existe un daño.

En los últimos años se viene advirtiendo una cierta proliferación de acciones contra Abogados en demanda de reclamación de daños derivados de una práctica profesional negligente, normalmente en actividades judiciales.

Como en su momento ocurrió con los profesionales de la medicina y de la cons- trucción, lo que hasta no hace mucho era una tími- da tendencia hacia la obtención de una reparación de daños por casos de negligencia particularmente grave, se va transformando en una corriente cada vez más acusada hacia la responsabilidad del profesional poco cuidadoso por los daños derivados de una dirección letrada negligente en un determinado litigio. Lo mismo sucede con otros profesionales del Derecho, como los Jueces, Procuradores de los Tri- bunales, Notarios, Registradores de la Propiedad, … Ningún profesional es ya «intocable». (reclamación contra abogado. Mala praxis o negligencia).

El abogado responde penalmente por los delitos que él mismo comete ejerciendo su profesión (así como de la responsabilidad civil que pueda derivarse de los mismos) y por los daños y perjuicios que deriven de una actuación negligente o de mala fe que dañe sus intereses.

La responsabilidad civil del abogado sólo puede reclamarla Ud. mismo o sus herederos, mientras que la penal también podrá exigirla un particular y el Ministerio Fiscal. (reclamación contra abogado. Mala praxis o negligencia).

La responsabilidad civil consistirá en una indemnización destinada a compensar los daños y perjuicios ocasionados.

La relación contractual que se concierta entre un abogado y su cliente para asumir su defensa jurídica constituye una modalidad del contrato de arrendamiento de servicios. Este negocio jurídico es definido en el artículo 1544 del Código civil como aquél en el que “una de las partes se obliga a prestar a la otra un servicio por precio cierto”, en consonancia con el artículo 44 del Estatuto de la Abogacía. En este sentido, el abogado será el arrendador, que se obliga a prestar su servicio profesional, y el cliente el arrendatario, que se obliga a pagar el precio cierto (artículo 1546 del Código Civil).

La obligación contractual del abogado no es una obligación de resultado (por ejemplo, lograr la absolución del cliente), sino de medios: suministrarle todos sus conocimientos jurídicos y emplearlos diligentemente para alcanzar el mayor beneficio de sus intereses o protección de sus derechos. Sin que, por tanto, se encuentre obligado a garantizar un resultado concreto.

En consonancia con el artículo 442 de la Ley Orgánica del Poder Judicial y los artículos 79 y 80 del Estatuto de la Abogacía, el abogado en su actuación negligente puede incurrir en responsabilidad civil. Si bien, ésta no es la única responsabilidad en la que puede incurrir, ya que existirá responsabilidad penal cuando los daños ocasionados sean consecuencia de la prevaricación del abogado y disciplinaria cuando infrinja alguno de sus deberes profesionales o deontológicos. (reclamación contra abogado. Mala praxis o negligencia).

Cuando el abogado incurre en negligencia en el cumplimiento de su actividad profesional se encuentra obligado a reparar el daño causado por su negligente actividad profesional según los artículos 1101, 1103, 1104 y 1106 del Código Civil y el artículo 78 del Estatuto General de la Abogacía.

El abogado se encuentra sujeto a dicha responsabilidad si no proporciona los medios y cuidados adecuados en consonancia con el estado de la ciencia. Será preciso, por tanto, constatar su conducta negligente en relación con su lex artis14, con el fin de determinar si su conducta se ajusta a la diligencia exigida al profesional abogado medio (en relación con el artículo 1104 del Código civil). Ahora bien, el abogado no sólo se encuentra obligado por las normas generales establecidas en el Código civil, sino también por las normas reguladoras de su actividad profesional, ya que los cánones profesionales recogidos en su Estatuto “sirven de buena y estricta medida de su actuación” (STS de 4 de febrero de 1992). (reclamación contra abogado. Mala praxis o negligencia).

 

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